Entre ellos destaca, la bodega cooperativa de la Granada, construida en 1920 y la batuta del campesinado en la industria del vino, el espíritu de cooperación, el esfuerzo y el trabajo de familias dedicada al cuidado de los viñedos que rodean la ciudad.

Es un edificio que muestra las influencias de la corriente modernista de la época, aunque en un punto tarde ya. Sobre todo, debe señalarse, sin embargo, que desde que se construyó siguiendo las directrices de construcción de las nuevas técnicas aplicadas a la producción y comercialización del vino. Es por lo tanto, en un gran edificio, ya que tiene una superficie de 1200 m2 en una sola planta. El conjunto arquitectónico se compone de esto rectangular, está construida en piedra y cuenta con un techo a dos aguas apoyada por cerchas de madera.

Los elementos más característicos del edificio son las puertas y ventanas, son las paredes, enmarcadas con adornos de ladrillo. La fachada principal, es decir la calle de la estación, se compone de una puerta rectangular en el centro con dos aberturas en forma de un semicírculo a cada lado. Arriba, hay tres aperturas más en forma de un arco de medio punto.

Esta es la fachada actual, el resultado de una modificación hecha durante los años 90 del siglo XX, pero la fachada original tenía una organización diferente. Las dos aberturas en el actual hemiciclo correspondiente a dos puertas que eran bricked parcialmente, y el centro no existía ninguna otra apertura. Por otro lado, las ventanas superiores siguen siendo como fueron diseñados en 1920. El resto de las fachadas de lado con una serie de aberturas en arco punto que en algunos casos han sido brickeado por modificaciones a la estructura original.